Estas son las creencias esenciales de la Iglesia Nuevo Testamento. Cada una está anclada en la Biblia.
Acerca de Dios
Creemos en un solo Dios que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Son iguales en poder y gloria, y comparten la misma naturaleza y perfección (a esto se le llama la Trinidad).
«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.»Deuteronomio 6:4 (RVR1960)
Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14; Juan 14:10, 26
Acerca de Jesucristo
Creemos que Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, se hizo hombre sin dejar de ser Dios: fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la virgen María para revelarnos a Dios y rescatarnos del pecado. Logró nuestra redención con su muerte en la cruz, muriendo en nuestro lugar, y nuestra justificación quedó asegurada con su resurrección literal y física de entre los muertos.
«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.»Juan 1:14 (RVR1960)
Isaías 7:14; 9:6; Lucas 1:35; Juan 1:1-2, 14; 2 Corintios 5:19; Gálatas 4:4-5; Filipenses 2:5-8; Hechos 2:18-36; Romanos 3:24-25; 1 Pedro 2:24
Acerca del Espíritu Santo
Creemos que el Espíritu Santo es una persona. Él convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio; hace nacer de nuevo al que cree, lo bautiza en el cuerpo de Cristo, habita en él y lo sella para el día de la redención. El bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia distinta a la conversión, y es el Espíritu quien reparte los dones espirituales a cada creyente según su voluntad.
«Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.»Juan 16:8 (RVR1960)
Juan 16:8; Romanos 8:9; 1 Corintios 12:4-14; Hechos 19:6; Hechos 10:44-46
Acerca de la Biblia
Creemos que las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento son la Palabra de Dios, inspirada por Él palabra por palabra. Son sin error, infalibles, y por eso son la autoridad final para nuestra fe y nuestra vida. Los sesenta y seis libros son la revelación completa de Dios al hombre, y los interpretamos según su sentido normal, gramatical e histórico.
«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.»2 Timoteo 3:16 (RVR1960)
2 Timoteo 3:16-17; 1 Pedro 1:20-21
Acerca del hombre
Creemos que el hombre fue hecho a la imagen espiritual de Dios, para ser como Él en carácter, y es la obra suprema de su creación. Aunque tiene un gran potencial para el bien, está marcado por la tendencia a desobedecer a Dios. Esa desobediencia se llama pecado, y el pecado separa a las personas de Dios y causa muchos de los problemas de la vida.
«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.»Romanos 3:23 (RVR1960)
Génesis 1:27; Salmo 8:3-6; Isaías 53:6; Romanos 3:23; Isaías 59:1-2
Acerca de la salvación
Creemos que la salvación es un regalo de Dios. Llega al hombre por gracia y se recibe por la fe personal en el Señor Jesucristo, cuya sangre preciosa fue derramada en el Calvario para el perdón de nuestros pecados.
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.»Efesios 2:8 (RVR1960)
Juan 1:12; Efesios 1:7; 2:8-10; 1 Pedro 1:18-19
Acerca de la seguridad eterna
Creemos que todos los redimidos, una vez salvos, son guardados por el poder de Dios y están seguros en Cristo mientras caminan conforme a lo que las Escrituras enseñan. Es privilegio del creyente gozarse en la seguridad de su salvación por el testimonio de la Palabra, que a la vez prohíbe usar la libertad cristiana como excusa para pecar.
«Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.»Juan 6:37 (RVR1960)
Juan 6:37-40; Romanos 13:13-14; 1 Corintios 9:27; 10:12; Gálatas 5:13
Acerca de la eternidad
Creemos que las personas fueron creadas para existir para siempre: separadas de Dios por el pecado, o unidas a Él para siempre por su perdón y salvación. La separación eterna de Dios es el infierno; vivir en unión eterna con Él es la vida eterna. El cielo y el infierno son lugares reales.
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»Juan 3:16 (RVR1960)
Juan 3:16; Juan 5:24; Romanos 6:23; Apocalipsis 20:15; Mateo 25:46
Nuestro estilo de vida
Lo que practicamos.
Las creencias no sirven de nada si no se convierten en acciones. Por eso, basados en lo que la Biblia enseña, sostenemos estas siete prácticas.
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La Biblia es nuestra única autoridad
Ya que la Palabra de Dios es la única autoridad verdadera y confiable, aceptamos la Biblia como nuestro manual para vivir. Ante cualquier decisión, nuestra primera pregunta es: «¿Qué dice la Biblia al respecto?». Practicamos la lectura bíblica diaria, el estudio bíblico y la memorización de la Biblia.
«Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.»Salmo 119:105 (RVR1960)
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Autonomía de la iglesia local
Cristo, y no una persona, grupo u organización religiosa, es la cabeza de la iglesia. Reconocemos el valor de asociarnos y cooperar con otros grupos cristianos, pero creemos que cada iglesia local debe tener gobierno propio.
«Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.»Colosenses 1:18 (RVR1960)
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Sacerdocio del creyente
La Biblia enseña que cada creyente es llamado al servicio cristiano a tiempo completo, sin importar su vocación. Cada creyente es un ministro, y cada uno tiene acceso directo a Dios a través de la oración y la lectura bíblica.
«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.»1 Pedro 2:9 (RVR1960)
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El diezmo
En la Iglesia Nuevo Testamento practicamos el diezmar para el sustento del cuerpo de Cristo, la iglesia, como Dios lo enseña en su Palabra. Reconocemos que el dar el 10% de nuestros ingresos es el mandato bíblico para dar.
«Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.»Levítico 27:30 (RVR1960)
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Bautismo por inmersión
Practicamos el bautismo por inmersión en el agua, de la manera en que Cristo fue bautizado y como lo enseña la Biblia.
«Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.»Colosenses 2:12 (RVR1960)
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Llenos y guiados por el Espíritu
Creemos que la única manera posible de vivir la vida cristiana es a través del poder de Dios en nosotros. Procuramos una vida diaria dependiendo de Dios y de su Espíritu para ayudarnos a hacer lo correcto.
«Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.»Romanos 8:14 (RVR1960)
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Hablar a otros de Cristo
Es responsabilidad de cada cristiano compartir las buenas nuevas con las personas que Dios trae a su vida cada día, hablarles personalmente de Cristo e invitar a sus amigos a la iglesia.
«Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.»1 Pedro 3:15 (RVR1960)